Reclamo por impuestos y una advertencia: el país «no tiene moneda»

Dirigentes de compañías top de Argentina analizaron la crítica coyuntura actual. Reclamaron «previsibilidad» para las inversiones y consenso político. Se calificó de «desastrosos» a los impuestos que se cobran.

 

Por Carlos Lamiral

Los principales empresarios locales calificaron a los impuestos que hay en la Argentina como “desastrosos” y afirmaron que la razón de las recurrentes crisis financieras y económicas que se producen cada 10 años es que el país “no tiene moneda”. Así es como explican la actual coyuntura los responsables de las corporaciones más grandes de la Argentina, mientras se aprestan desde su lado, a enfrentar la transición de gobierno. Se trata de Paolo Rocca (Techint), Alfredo Coto (Coto), Carlos Blaquier (Ledesma), Martín Migoya (Globant), Cristiano Rattazzi (FCA), Luis Pérez Companc (Pérez Companc), María Luisa Macchiavello (Droguería del Sud) y Eduardo Constantini (Consultatio), quienes disertaron en el marco de las IV Jornadas de la Asociación Empresaria Argentina (AEA).

Ante un recinto colmado, en el Hotel Sheraton de Retiro, Rocca planteó que “el gran desafío es hacer crecer el país” y que es deber del empresariado “aún en esta coyuntura dramática mostrar los caminos”. Para el titular del grupo Techint “la gente no quiere planes, quiere empleo”, en tanto remarcó que “el desarrollo del país pasa por la industria”. Rocca consideró que durante el próximo gobierno se debería sancionar una ley de promoción para el yacimiento de Vaca Muerta. “Se necesita un consenso político sancionado por el Congreso” para dar previsibilidad a las empresas, afirmó el empresario quien además advirtió que “la velocidad de crecimiento (de Vaca Muerta), es tan rápida como la de su caída” cuando se deja de invertir.

Con un matiz diferente, Alfredo Coto, mostró las ventajas de exportar a China. “Tenemos una buena oportunidad para vender a buen precio”, dijo. El supermercadista aún así se quejó de que “hoy el Estado no está organizado”.

Por su lado, Migoya, quien representa a la nueva clase de empresarios que se desarrolló al amparo de la economía del conocimiento, destacó un aspecto positivo de los diferentes gobiernos: reconoció que tanto Eduardo Duhalde, como Cristina de Kirchner, como Mauricio Macri tuvieron una política de estado que favoreció la expansión del sector. Pero reclamó “previsibilidad”. “Uno no sabe cuánto va a costar el dólar. Yo tuve que ir a buscar esa estabilidad a otros países”, se lamentó. Globant, empresa que cotiza sus acciones en Wall Street. “Hay que tratar de tener un estado confiable con una moneda confiable que nos de la confiabilidad para invertir”, simplificó Migoya.

Por su lado, Carlos Blaquier, afirmó que en Argentina la inflación promedio de los últimos 100 años fue del 105% anual y planteó que la “falta de moneda es causa y consecuencia”, de ello. De los últimos 50 años pasamos 33 en recesión”, agregó. El empresario azucarero dijo que “hay impuestos en Argentina que van en sentido contrario a dónde queremos ir como país”. Sostuvo que sólo 6 tributos recaudan el 75% del total, aunque hay 163 en el país. “Tenemos que rever toda la política fiscal”, concluyó.

En tanto, Cristiano Rattazzi calificó de “desastrosos” a los impuestos que hay en el país. “Argentina tiene que regirse por IVA y Ganancias y las provincias pueden tener un IVA chiquito”, enfatizó. El presidente de Fiat en Argentina consideró como “inexplicable” que el país tenga inflación cuando en casi ningún país del mundo hay. “Nosotros la habíamos matado en la década del 90”, expuso. Como consecuencia de la crisis, Rattazzi advirtió que a FCA le “está costando muchísimo” mantener el contenido de piezas locales en los autos que produce en el país.

Pérez Companc, por su lado, expresó que el país está “en un círculo vicioso” y que “hace falta ser previsibles” para estimular las inversiones. “Mirando en el largo plazo en algún momento vamos a sacar la cabeza del agua”, agregó. El empresario opinó que el problema de Argentina “es cultural y lleva décadas” y sostuvo que “la sociedad tiene que entender que tiene que cambiar y hacer reformas para que la gente comprenda que cuando uno pide previsibilidad y justicia independiente, está reduciendo el riesgo empresario”, indicó.

La única mujer de AEA, María Luisa Macchiavelo, lamentó que la suba del dólar “nos complicó mucho” y se quejó de las provincias y los municipios por los Impuestos. Comentó que en algunas provincias eliminaron Ingresos Brutos a la industria, pero lo subieron a 5% al comercio, mientras que en algunas comunas de Santa Fe y Entre Ríos les cobran una tasa especial a los camiones que distribuyen los medicamentos por el uso de las calles.

Eduardo Constantini expuso una posición bastante dura. Dijo que el problema de Argentina “no es la falta de recursos naturales sino el mal manejo de las personas”. “Hay subversión de valores atravesados por un grado de corrupción elevado. Hay diferencias ideológicas fuertes que se expresan en lo que se dice la brecha que lo que hace es dividir y que lleve a no pensar en el largo plazo”. El titular de Consultatio dijo que “hay una cultura de la distribución y el voluntarismo” y que “el exceso de gasto hace cada 10 años defaultemos la deuda”.

“El exceso de gasto lleva a la inflación y a su vez crisis de confianza estructural. No tenemos moneda. El argentino es el primero que no cree en Argentina. Ahorra en el exterior”, subrayó el dueño de Nordelta.

 

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