Por una agenda Pyme, productiva y social

16 de agosto, Día del Empresario Nacional


Ante una nueva celebración del Día del Empresario Nacional, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) ratifica su compromiso con los ideales que se expresan en esta jornada: la defensa de las Pymes, la industria nacional, el mercado interno, la soberanía y el trabajo de los argentinos.
Este día recuerda la conformación, en 1953, de la Confederación General Económica (CGE), conducida por José Ber Gelbard, quien señaló que “el empresario nacional es el que está ligado a la evolución del país, a su crecimiento, a su desarrollo, a su desenvolvimiento en todos los órdenes”. Hoy, la reedición de las políticas neoliberales de desregulación, apertura irrestricta, endeudamiento externo y desindustrialización -políticas que no contemplan al “empresario nacional” ni al bienestar del país- ha desatado nuevamente una crisis de imprevisibles consecuencias, con los consabidos ganadores y perdedores.
El enorme perjuicio para amplios sectores de la población no es resultado del “ensayo y error” ni de una tormenta global, sino de una fenomenal transferencia de ingresos desde el trabajo nacional hacia el complejo agroexportador, las empresas energéticas y mineras y la especulación financiera local y global. Ninguno estos actores económicos aporta a la riqueza del país ni crea empleo ni mejora la vida del conjunto de los argentinos, sino que se dedica a maximizar ganancias y fugar capitales, como ha sucedido históricamente.
Bajo estas condiciones, la gran mayoría de los establecimientos de la industria, el comercio, los servicios y la producción agraria se encuentran con una perspectiva de disminución de la rentabilidad, parálisis y cierre de empresas. La consecuente pérdida de puestos de trabajo está llegando a niveles alarmantes, potenciada por los despidos en el sector público. La respuesta del Gobierno sigue siendo la profundización de las políticas en curso, ahora bajo las consabidas recetas de ajuste del Fondo Monetario Internacional.
Ante este panorama APYME, junto con otras entidades, viene planteando la necesidad de declarar en todos los niveles la Emergencia Mipyme, con eje en medidas urgentes para salvar a las empresas y los puestos de trabajo.
Sin embargo, es preciso advertir que ninguna de estas medidas alcanzará para revertir la situación sino se emprende la elaboración de una agenda Pyme, productiva y social que contemple una estrategia de impulso a la industria nacional, las economías regionales, la demanda interna y la inserción internacional autónoma.
Como empresarios comprometidos con el conjunto de la sociedad, debemos transmitir a las autoridades que no podemos conformarnos con paliativos ni seremos cómplices de un renovado periodo de “sálvese quien pueda” social y productivo. Es preciso arribar a consensos para revertir el rumbo mediante la participación democrática, la independencia de poderes y una agenda Pyme, productiva y social que a partir de la concurrencia de un Estado activo contemple el interés de todos los argentinos.
Desde APYME llamamos a todos los pequeños y medianos empresarios a participar en cada lugar con reclamos y propuestas y a movilizarse junto con trabajadores, cooperativistas, profesionales, estudiantes y diferentes espacios gremiales y sociales para decir NO a nuevos retrocesos y reconstruir los lineamientos de un programa de políticas públicas por la Argentina con desarrollo inclusivo, justo y soberano que en este día reivindicamos.

COMISIÓN DIRECTIVA NACIONAL

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